REJUVENECIMIENTO
El fotorejuvenecimiento con luz pulsada intensa (IPL) es un tratamiento estético diseñado para mejorar los signos del envejecimiento cutáneo y los daños producidos por la exposición solar. Está indicado para tratar:
- Manchas solares,
- Rojeces,
- Pequeñas lesiones vasculares
- Alteraciones de la pigmentación.
Además, puede contribuir a mejorar la textura y la luminosidad de la piel, así como suavizar la apariencia de las líneas de expresión.
La luz pulsada actúa sobre las estructuras responsables de la pigmentación y el enrojecimiento, mientras que el calentamiento controlado de la piel puede favorecer la producción de colágeno. Como resultado, la piel puede adquirir un aspecto más uniforme, terso y revitalizado. Las zonas que suelen tratarse con mayor frecuencia son el rostro, el cuello, el escote y el dorso de las manos.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
El número de sesiones depende del estado de la piel, de los objetivos del tratamiento y de la respuesta individual. Habitualmente, se recomienda realizar cinco como mínimo. Sesiones espaciadas en el tiempo para conseguir una mejoría progresiva.
¿Es doloroso el fotorejuvenecimiento?
Durante la aplicación de los pulsos de luz puede sentirse un ligero pinchazo o una sensación de calor similar a un pequeño chasquido sobre la piel. Las molestias suelen ser tolerables y dependen de la sensibilidad individual y del dispositivo utilizado. Los sistemas de enfriamiento pueden ayudar a mejorar el confort durante la sesión.
¿Cuánto duran los resultados?
Los resultados aparecen de forma gradual y su duración varía según el tipo de piel, el envejecimiento natural y los hábitos de cuidado. La protección solar diaria es fundamental para prevenir nuevas manchas y mantener los beneficios obtenidos. Según las necesidades de cada persona, pueden recomendarse sesiones de mantenimiento.

